Los tubos evacuados al alto vacio convierten la radiación solar en calor, transmitiéndolo al agua que circula por ellos;  los tubos no son afectados por condiciones climáticas tales como: lluvia, viento, nubes.

El tubo está elaborado de boroslicato capaz de resistir granizo de hasta 2.5cm de diámetro y hasta 100kg de peso, contiene una capa de nitrito de aluminio que absorbe la energía solar y la convierte en calor.

La fabricación del tubo es al vacio para mantener el calor en el interior y evitar  perdidas de calor.

Los tubos son elaborados con materiales de primera calidad y es un elemento vital para el funcionamiento óptimo del Calentador Solar Geiser.